#SinodoAmazonico – 16ª Congregazione generale: Parole a braccio del Santo Padre Francesco a conclusione dei lavori dell’Assemblea Speciale del Sinodo dei Vescovi per la regione Panamazzonica

Pubblichiamo di seguito le parole che il Santo Padre Francesco ha pronunciato a braccio ieri nel corso della 16a e ultima Congregazione generale dell’Assemblea Speciale del Sinodo dei Vescovi per la regione Panamazzonica, che si è svolta dal 6 al 27 ottobre 2019 sul tema: “Amazzonia: Nuovi Cammini per la Chiesa e per una Ecologia Integrale”:

Discorso del Santo Padre

Primero que todo quiero agradecer a todos ustedes que han dado este testimonio de trabajo, de escucha, de búsqueda, de buscar poner en práctica este espíritu sinodal que estamos aprendiendo, quizás, a fijar. Y que todavía no atinamos a completarlo. Pero estamos en un camino, estamos en un buen camino. Y estamos entendiendo, cada vez más que es esto de caminar juntos, estamos entendiendo qué significa discernir, qué significa escuchar, qué significa incorporar la rica tradición de la Iglesia a los momentos coyunturales. Algunos piensan que la tradición es un museo de cosas viejas. A mí me gusta repetir aquello que Gustav Mahler decía: “La tradición es la salvaguarda del futuro y no la custodia de las cenizas”. Es como la raíz de la cual viene la sabia que hace crecer el árbol para que dé frutos. Tomar eso y hacerlo andar adelante, es como concebían los primeros padres lo que era la tradición. Recibir y caminar en un mismo sentido, con esa triple dimensión tan linda de Vicente de Lerins ya en el siglo quinto [«El dogma cristiano, permaneciendo absolutamente intacto e inalterado, se consolida con los años, se desarrolla con el tiempo, se profundiza con la edad» (cf. Primo Commonitorio, 23: PL 50, 667-668)]. Gracias por todo esto.

Uno de los temas que se ha votado, que tuvieron mayoría —tres temas tuvieron mayoría para el próximo Sínodo—, es el de la sinodalidad. Yo no sé si será elegido ese o no, todavía no me he decidido, estoy reflexionando y pensando, pero ciertamente puedo decir que hemos caminado mucho y todavía tenemos que caminar más en este camino de la sinodalidad. Muchas gracias a ustedes por esta compañía.

La exhortación postsinodal que —no es obligatorio que el Papa lo haga— lo más probable, no; perdón, lo más fácil sería: “bueno, acá está el documento, vean ustedes”. De todas maneras, una palabra del Papa de lo que ha vivido en el Sínodo puede hacer bien. Yo quisiera hacerla antes de fin de año, de tal manera que no pase mucho tiempo, todo depende del tiempo que tenga para pensar.

Hablamos de cuatro dimensiones, que habían: la dimensión cultural, la hemos trabajado, hablamos de inculturación, de valoración de la cultura, eso con una fuerza muy grande, y yo quedo contento con lo que se ha dicho al respecto, que está dentro de la tradición de la Iglesia. La inculturación: Ya Puebla había abierto esa puerta, por nombrar lo más cercano. Segundo, la dimensión ecológica: Quiero acá rendir homenaje a uno de los pioneros de esta conciencia dentro de la Iglesia, es el Patriarca Bartolomé de Constantinopla. Fue de los primeros que abrieron camino para crear esta conciencia. Y después de él, tantos lo han seguido y con esa inquietud, y cada vez, con aceleración de progresión geométrica, del equipo de París y siguieron los demás encuentros. Ahí nació Laudato si’ con una inspiración en la que trabajó tanta gente, trabajaron científicos, teólogos, pastoralistas. Bueno, esta conciencia ecológica que va adelante y que hoy nos denuncia un camino de explotación compulsiva, de destrucción al cual la Amazonia es uno de los puntos más importantes de esto. Es un símbolo, yo diría. Esta dimensión ecológica en la que se nos juega el futuro, ¿no es cierto? En las manifestaciones hechas por los jóvenes, ya sea en el movimiento de Greta o de otros. Los chicos salían con el cartel: “El futuro es nuestro, o sea, no decidan ustedes por nuestro futuro”.
“Es nuestro”.
Ya la conciencia del peligro ecológico que hay con eso, evidentemente no sólo en Amazonia, sino en otros lugares: el Congo es otro punto, otros sectores, en mi patria está en el Chaco, la zona del “impenetrable” también que es pequeña, pero, también conocemos esto, de alguna manera. Junto a la dimensión ecológica está la dimensión social de la cual hablamos, que ya no es sólo lo que se explota salvajemente, lo creado, la creación, sino las personas. Y en Amazonia aparece todo tipo de injusticias, destrucciones de personas, explotación de personas a todo nivel y destrucción de la identidad cultural. Me acuerdo que llegando a Puerto Maldonado —creo que lo dije esto, no me acuerdo—, en el aeropuerto había un cartel, con la imagen de una chica muy linda, muy bonita, “defendete o cuidate de la trata”. O sea, la advertencia al turista que llega. La trata escucha, y la trata al más alto nivel de corrupción, pero de personas a todo nivel. Y esto junto con la destrucción de la identidad cultural, que es otro de los fenómenos que ustedes han señalado muy bien en el documento. La identidad cultural cómo se destruye, en todo esto. Y cuarta dimensión, que es la que incluye todas —y yo diría que es la principal—, es la pastoral, la dimensión pastoral. El anuncio del Evangelio urge, urge. Pero que sea entendido, que sea asimilado, que sea comprendido por esas culturas. Y se habló de laicos, de sacerdotes, de diáconos permanentes, de religiosos y religiosas, con que apuntar a ese punto. Y se habló de lo que hacen, y fortalecer eso. Se habló de nuevos ministerios, inspirados en la Ministeria quaedam de Pablo VI, de creatividad en esto. Creatividad en los nuevos ministerios, y ver hasta dónde se puede llegar. Se habló de seminarios indígenas, y con mucha fuerza. Yo le agradezco la valentía que tuvo el cardenal O’Malley para esto, porque nos puso el dedo en la llaga en algo que es una verdadera injusticia social, que no se le permite de hecho a los aborígenes el camino seminarístico y el camino del sacerdocio. Creatividad en todo esto de los nuevos ministerios y todo. Asumo el pedido de re-llamar a la comisión o quizás abrirla con nuevos miembros para seguir estudiando cómo existía en la iglesia primitiva el diaconado permanente. Ustedes saben que llegaron a un acuerdo entre todos que no era claro. Yo entregué esto a las religiosas, a la Unión general de religiosas que fue la que me pidió hacer la investigación, se lo entregué, y ahora cada uno de los teólogos está con su línea buscando, investigando en eso. Yo voy a procurar rehacer esto con la Congregación para la Doctrina de la Fe, y asumir nuevas personas en esta Comisión, y recojo el guante, que han puesto por allí: “y que seamos escuchadas”. Recojo el guante [aplausos]. Aparecieron algunas cosas que hay que reformar: La Iglesia siempre tiene que ir reformándose. La formación sacerdotal en el país. En algunos países, oí decir, o en un grupo se dijo o acá se dijo una vez —que yo haya escuchado—, que se notaba cierta falta de celo apostólico en el clero de la zona no amazónica respecto a la zona amazónica. Con el cardenal Filoni hemos tenido dificultades cuando una congregación religiosa deja un vicariato, de encontrar sacerdotes de ese país que tomen el vicariato: “No, claro, yo no soy para eso”. Bueno, eso hay que reformarlo. La formación sacerdotal en el país, que es universal, y que hay una responsabilidad de hacerse cargo de todos los problemas de los países geográficos, digamos, de esa conferencia episcopal. Pero reformar eso: que no exista la falta de celo. Lo mismo algunos —recuerdo dos— señalaron el tema que quizás no se vea la falta de celo tan fuerte —perdón—, haya falta de celo, fuerte o no pero… en jóvenes religiosos, como una cosa que hay que tener en cuenta. Los jóvenes religiosos tienen una vocación muy grande y hay que formarlos en el celo apostólico para ir a las fronteras. Sería bueno que en el plan de formación de los religiosos existiera una experiencia de un año o más en regiones limítrofes. Lo mismo, y esto es una sugerencia que he recibido por escrito, pero ahora la digo: que en el servicio diplomático de la Santa Sede, en el curriculum del servicio diplomático, los jóvenes sacerdotes al menos pasen un año en tierra de misión pero no haciendo el tirocinio en la Nunciatura como se hace y es muy útil, sino simplemente al servicio de un obispo en un lugar de misión. Eso será estudiado pero también es una reforma a ver. Y la redistribución del clero en el mismo país. Se dijo, refiriéndose a una situación, que hay una cantidad grande de sacerdotes de ese país en el primer mundo, léase Estados Unidos, Europa, etc., y no hay para mandar a la zona amazónica de ese país.
Eso habrá que evaluarlo, pero estar de acuerdo. Los fidei donum interesados… es verdad que a veces —y esto me pasó a mí siendo obispo en otra diócesis— te viene uno que vos lo mandaste a estudiar y se enamoró del lugar y quedó en el lugar y con todo lo que ofrece el primer mundo y no te quiere volver a la diócesis. Y claro, uno por salvar la vocación, cede. Pero en ese punto, tener mucho cuidado y no favorecer. Agradezco, los verdaderos sacerdotes fidei donum que vienen a Europa de África, de Asia y de América, pero los que son fidei donum, que devuelven aquel fidei donum que hizo Europa para con ellos. Pero es un peligro los que vienen y se quedan. Es una cosa un poco triste, me decía un obispo de Italia, que tiene tres de estos que se quedaron y que no le van a celebrar una misa a los pueblitos de la montaña si antes no le llega la oferta. Esto es histórico de acá, de ahora. Entonces, estemos alerta con eso, y seamos valientes en hacer esas reformas de redifusión del clero en el mismo país.

Y punto de la parte pastoral fue de la mujer. Evidentemente la mujer: lo que se dice en el documento, queda “corto”, lo que es la mujer ¿no es cierto? En la transmisión de la fe, en el conservar la cultura. Quisiera solamente subrayar esto: que todavía no hemos caído en la cuenta de lo que significa la mujer en la Iglesia y por ahí nos quedamos solamente en la parte funcional, que es importante, que tiene que estar en los consejos… o en todo lo que se dijo, eso sí. Pero el papel de la mujer en la Iglesia va mucho más allá de la funcionalidad. Y eso es lo que hay que seguir trabajando. Mucho más allá.

Después se habló de reorganizaciones, se hace al final del documento y vi que a algunos por los votos, no les parecía. Organismo de servicio, siguiendo la Repam, hacer una especie de…, que la Repam tenga más consistencia, una especie de cara amazónica. No sé, de progresar en la organización, progresar en las semi-conferencias episcopales, o sea: hay una conferencia episcopal del país, pero también hay una semi-conferencia episcopal parcial de una zona, y eso se hace en todos lados, acá en Italia está la conferencia episcopal lombarda… O sea, hay países que tienen conferencias episcopales sectoriales, por qué no los países de la región amazónica hacer pequeñas conferencias episcopales amazónicas, que pertenecen a la general, pero que hacen su trabajo. Y organizando esa estructura tipo Repam, tipo Celam amazónico… Abriendo, abriendo.

Se habló de una reforma ritual, abrirse a los ritos, esto está dentro de las competencias de la Congregación para el Culto Divino, y puede hacerlo siguiendo los criterios y en eso sé que lo pueden hacer muy bien, y hacer las propuestas necesarias que la inculturación pide. Pero siempre jueguen al desborde, siempre más allá. No sólo organización ritual, organización de otro tipo, lo que vaya inspirando el Señor. De las 23 iglesias con rito propio que se mencionaron en el documento, que fueron saliendo al menos en el pre-documento, creo que al menos 18, si no 19 son iglesias sui iuris y empezaron de chiquito, y armando tradiciones hasta donde el Señor nos lleve, no tenerle miedo a las organizaciones que custodian una vida especial. Siempre con la ayuda de la Santa Madre Iglesia, Madre de todos, que nos va guiando en este camino para no separarnos. No le tengan miedo.

Y respecto a la organización de la Curia romana también una contribución. Me parece que hay que hacerlo y yo hablaré ya cómo hacerlo con el cardenal Turkson. Abrir una sección amazónica dentro del Dicasterio para la Promoción Humana Integral. De tal manera que, como no tiene trabajo, le doy más.

Quiero, además de agradecer a ustedes que ya lo hice, agradecer a todos los que trabajaron fuera, sobre todo de esta sala. Bueno, a los secretarios que han ayudado. A la secretaría escondida, a los medios, al equipo de difusión, a los que prepararon los encuentros y las informaciones. Los grandes escondidos que hacen posible que una cosa vaya adelante. La famosa regia, que nos ha ayudado tanto. A ellos, un agradecimiento también.

Incluyo a la Presidencia de la Secretaria general en el agradecimiento con todos y un agradecimiento a los medios de comunicación —que yo pensé que iban a estar acá para escuchar la votación, como es pública la votación— por lo que han hecho. Gracias por este asunto, por este favor que nos hacen de difundir el Sínodo. Yo les pediría un favor: que en la difusión que hagan del documento final se detengan sobre todo en los diagnósticos, que es la parte pesada, que es la parte realmente donde el Sínodo se expresó mejor: el diagnóstico cultural, diagnostico social, el diagnóstico pastoral y el diagnóstico ecológico. Porque la sociedad tiene que hacerse cargo de esto. El peligro puede ser que se entretengan quizás —es un peligro, no digo que lo hagan, pero la sociedad lo pide— a veces, en ¿a ver qué decidieron en esta cuestión disciplinar; qué decidieron en otra; ganó este partido, perdió este? En pequeñas cosas disciplinares que tienen su trascendencia, pero que no harían el bien que tiene que hacer este Sínodo. Que la sociedad se haga cargo del diagnóstico que nosotros hemos realizado en las cuatro dimensiones. Yo les pediría a los medios que lo hagan. Siempre hay un grupo de cristianos “elite” que le gusta meterse, como si fuera universal, en este tipo de diagnóstico. Más pequeñitos, o en este tipo de resoluciones más disciplinares intraeclesiásticas, no digo intereclesial, intraeclesiástica, y hacer que el mundo ganó tal sección, ganó tal otra. No, ganamos todos con los diagnósticos que hicimos y hasta donde llegamos en las cuestiones pastorales e intraeclesiásticas. Pero que no se encierren en eso. Pensando hoy en estas “elites” católicas, y cristianas a veces, pero sobre todo católicas, que quieren ir “a la cosita” y se olvidan de lo “grande” me acordé de una frase de Péguy, la fui a buscar. Trato de traducirla bien, creo que nos puede ayudar, cuando describe estos grupos que quieren la “cosita” y se olvidan de la “cosa”. “Porque no tienen el coraje de estar con el mundo, ellos se creen de estar con Dios. Porque no tienen el coraje de comprometerse en las opciones de vida del hombre, se creen de luchar por Dios. Porque no aman a ninguno, se creen de amar a Dios”. A mí me iluminó mucho, no caer prisioneros de estos grupos selectivos que del Sínodo van a querer ver qué se decidió sobre este punto intraeclesiástico o sobre este otro, y van a negar el cuerpo del sínodo que son los diagnósticos que hemos hecho en las cuatro dimensiones.

Gracias de corazón, perdónenme la petulancia y recen por mí, por favor. Gracias [aplausos].

El documento se publica con el resultado de las votaciones, o sea, de cada número, el resultado de las votaciones.

© http://press.vatican.va/content/salastampa/it/bollettino.html - 26 ottobre 2019




Una nostra traduzione

 Prima di tutto voglio ringraziare tutti voi che avete dato questa testimonianza di lavoro, di ascolto, di ricerca, di ricerca, di tentativo di mettere in pratica questo spirito sinodale che stiamo imparando, forse, a fissare. E che non siamo ancora riusciti a completare. Ma siamo su una strada, siamo su una buona strada. E stiamo comprendendo, sempre più, cosa significa camminare insieme, stiamo comprendendo cosa significa discernere, cosa significa ascoltare, cosa significa incorporare la ricca tradizione della Chiesa nei momenti congiunturali. Alcuni pensano che la tradizione sia un museo di cose antiche. Mi piace ripetere quello che diceva Gustav Mahler: "La tradizione è la salvaguardia del futuro e non la custodia delle ceneri". È come la radice da cui proviene la linfa che fa crescere l'albero in modo che porti frutto. Prendere questo e farlo andare avanti, è così che i primi genitori hanno concepito ciò che era la tradizione. Ricevere e camminare nello stesso senso, con quella triplice dimensione così bella di Vincent de Lerins già nel V secolo ["Il dogma cristiano, pur rimanendo assolutamente intatto e inalterato, si consolida con gli anni, si sviluppa con il tempo, si approfondisce con l'età" (cfr. Primo Commonitorio, 23: PL 50, 667-668)]. Grazie per tutto questo.

Uno dei temi votati, che ha avuto la maggioranza - tre temi hanno avuto la maggioranza per il prossimo Sinodo - è quello della sinodalità. Non so se sarà eletto o no, non ho ancora deciso, sto riflettendo e pensando, ma posso certamente dire che abbiamo camminato molto e dobbiamo ancora camminare di più su questo cammino di sinodalità. Grazie mille per questa azienda.

L'esortazione post-sinodale che - non è obbligatorio per il Papa - molto probabilmente, no; scusate, la cosa più semplice sarebbe: "beh, ecco il documento, vedete". Comunque, una parola del Papa su ciò che ha vissuto nel Sinodo può fare del bene. Vorrei farlo prima della fine dell'anno, in modo che non passi molto tempo, tutto dipende dal tempo che ho per pensare.

Abbiamo parlato di quattro dimensioni, che erano presenti: la dimensione culturale, ci abbiamo lavorato, abbiamo parlato di inculturazione, di valorizzazione della cultura, che con grande forza, e sono contento di quanto è stato detto a riguardo, che è nella tradizione della Chiesa. Inculturazione: Puebla aveva già aperto quella porta, per citare la cosa più vicina. In secondo luogo, la dimensione ecologica: vorrei qui rendere omaggio a uno dei pionieri di questa consapevolezza all'interno della Chiesa, il patriarca Bartolomeo di Costantinopoli. È stato uno dei primi ad aprire la strada alla creazione di questa consapevolezza. E dopo di lui, tanti lo hanno seguito e con quella preoccupazione, e ogni volta, con un'accelerazione di progressione geometrica, la squadra di Parigi e gli altri incontri sono seguiti. Lì è nato Laudato, sì, con un'ispirazione a cui hanno lavorato tante persone, scienziati, teologi, pastori. Ebbene, questa coscienza ecologica che va avanti e che oggi denuncia un percorso di sfruttamento compulsivo, di distruzione per il quale l'Amazzonia è uno dei punti più importanti. È un simbolo, direi. Questa dimensione ecologica in cui è in gioco il futuro, non è vero? Nelle manifestazioni dei giovani, sia nel movimento di Greta che in altri. I ragazzi sono usciti con il cartello: "Il futuro è nostro, cioè non decidere per il nostro futuro".
"E' nostro."

Già la consapevolezza del pericolo ecologico con quello, ovviamente non solo in Amazzonia, ma anche altrove: il Congo è un altro punto, altri settori, nel mio Paese è nel Chaco, la zona dell'"impenetrabile" anche quella piccola, ma, lo sappiamo anche noi, in qualche modo. Accanto alla dimensione ecologica c'è la dimensione sociale di cui parliamo, che non è più solo ciò che viene selvaggiamente sfruttato, il creato, la creazione, ma le persone. E in Amazzonia ci sono tutti i tipi di ingiustizie, distruzione di persone, sfruttamento delle persone a tutti i livelli e distruzione dell'identità culturale. Ricordo di essere arrivato a Puerto Maldonado - credo di averlo detto, non ricordo - all'aeroporto c'era un manifesto, con l'immagine di una ragazza molto carina, molto carina, "difenditi o fai attenzione alla tratta". Cioè l'avvertimento al turista che arriva. La tratta viene ascoltata e trafficata al massimo livello di corruzione, ma di persone a tutti i livelli. E questo insieme alla distruzione dell'identità culturale, che è un altro fenomeno che lei ha sottolineato molto bene nel documento. Come l'identità culturale viene distrutta, in tutto questo. E la quarta dimensione, che è quella che li comprende tutti - e direi che è la principale è quella pastorale, la dimensione pastorale. L'annuncio del Vangelo è urgente, urgente. Ma che sia compreso, che sia assimilato, che sia compreso da queste culture. E si è parlato di laici, sacerdoti, diaconi permanenti, religiosi e religiose, con cui puntare a questo punto. E hanno parlato di quello che fanno, e di rafforzarlo. Hanno parlato di nuovi ministeri, ispirati dal ministero quaedam di Paolo VI, di creatività in questo. Creatività nei nuovi ministeri, e vedere fino a che punto ci si può spingere. Hanno parlato di seminari indigeni, e con grande forza. Lo ringrazio per il coraggio che il cardinale O'Malley ha avuto in questo, perché ha messo il dito nella piaga in qualcosa che è una vera ingiustizia sociale, che di fatto non permette agli indigeni il cammino del seminario e il cammino del sacerdozio. Creatività in tutto questo nuovo ministero e tutto il resto. Presumo la richiesta di richiamare la commissione o forse di aprirla con nuovi membri per continuare a studiare come il diaconato permanente esisteva nella chiesa primitiva. Sapete che sono giunti ad un accordo tra tutti loro che non era chiaro. Ho dato questo alle suore, all'Unione Generale delle Suore che mi ha chiesto di fare la ricerca, l'ho dato a loro, e ora ognuno dei teologi è con la sua linea a cercare, a indagare su questo. Cercherò di farlo di nuovo con la Congregazione per la Dottrina della Fede, e di assumere nuove persone in questa Commissione, e raccolgo il guanto di sfida, che hanno messo laggiù: "e che siamo ascoltati". Raccolgo il guanto di sfida [applausi]. Sono apparse alcune cose che devono essere riformate: la Chiesa deve essere sempre riformata. Formazione sacerdotale nel paese. In alcuni Paesi, ho sentito dire, sia in un gruppo che qui, una volta - che ho sentito - si è detto - che si notava una certa mancanza di zelo apostolico nel clero dell'area non amazzonica rispetto all'area amazzonica. Con il cardinale Filoni abbiamo avuto difficoltà quando una congregazione religiosa lascia un vicariato, a trovare sacerdoti di quel Paese per prendere in mano il vicariato: "No, certo, io non sono per questo". Beh, questo deve essere riformato. La formazione sacerdotale nel Paese, che è universale, e che c'è la responsabilità di occuparsi di tutti i problemi dei Paesi geografici, diciamo, di quella conferenza episcopale. Ma per riformare questo: che non manchi lo zelo. La stessa cosa - ricordo due - ha sottolineato il tema che forse la mancanza di zelo non si vede così fortemente - scusate -, c'è una mancanza di zelo, forte o no ma.... nei giovani religiosi, come qualcosa di cui bisogna tener conto. I giovani religiosi hanno una vocazione molto grande e devono essere formati con zelo apostolico per andare alle frontiere. Sarebbe bene che nel piano di formazione dei religiosi ci fosse un'esperienza di un anno o più nelle regioni confinanti. La stessa cosa, e questo è un suggerimento che ho ricevuto per iscritto, ma ora lo dico: che nel servizio diplomatico della Santa Sede, nel curriculum del servizio diplomatico, i giovani sacerdoti passano almeno un anno in una terra di missione ma non fanno il tirocinio in Nunziatura come si fa e molto utile, ma semplicemente al servizio di un vescovo in un luogo di missione. Questo sarà studiato, ma è anche una riforma da vedere. E la ridistribuzione del clero nello stesso paese. Si è detto, riferendosi ad una situazione, che c'è un gran numero di sacerdoti di quel paese nel primo mondo, leggere gli Stati Uniti, l'Europa, ecc, e non ce n'è abbastanza per inviare nell'area amazzonica di quel paese.

Questo dovrà essere valutato, ma concordato. Interessato fidei donum... è vero che a volte - e questo mi è successo quando ero vescovo in un'altra diocesi - uno viene da voi che l'avete mandato a studiare e si è innamorato del luogo e di tutto ciò che il primo mondo ha da offrire e non vuole tornare in diocesi. E naturalmente, uno per salvare la propria vocazione, si arrende. Ma a quel punto, fate molta attenzione a non favorirla. Sono grato per i veri sacerdoti fidei donum che vengono in Europa dall'Africa, dall'Asia e dall'America, ma quelli che sono fidei donum, che restituiscono quel fidei donum che l'Europa ha fatto per loro. Ma chi viene e resta è un pericolo. È una cosa un po' triste, mi ha detto un vescovo d'Italia, che ha tre di questi che sono rimasti e che non andranno a celebrare una messa nei paesini di montagna se l'offerta non arriva prima. Questo è storico da qui, d'ora in poi. Quindi, stiamo attenti a questo, e siamo coraggiosi nel fare quelle riforme di ridisseminazione del clero nello stesso Paese.

E il punto della parte pastorale riguardava le donne. Evidentemente le donne: ciò che viene detto nel documento, rimane "breve", cos'è la donna, non è vero? Nella trasmissione della fede, nella conservazione della cultura. Vorrei solo sottolineare questo: che non abbiamo ancora capito cosa significa donna nella Chiesa e che ci stiamo occupando solo della parte funzionale, che è importante, che deve essere nei concili... o in tutto ciò che è stato detto, cioè. Ma il ruolo delle donne nella Chiesa va ben oltre la funzionalità. Ed è su questo che dobbiamo continuare a lavorare. Molto di più.

Poi si è parlato di riorganizzazioni, è stato fatto alla fine del documento e ho visto che alcune persone, a causa dei voti, non la pensavano così. Un'organizzazione di servizio, dopo la Repam, per fare una sorta di..., che la Repam ha più coerenza, una sorta di volto amazzonico. Non so, per fare progressi nell'organizzazione, per fare progressi nelle semiconferenze episcopali, cioè: c'è una conferenza episcopale di un Paese, ma c'è anche una semiconferenza episcopale parziale di un'area, e questo si fa ovunque, qui in Italia c'è la conferenza episcopale lombarda... Cioè, ci sono Paesi che hanno conferenze episcopali settoriali, perché non i Paesi della regione amazzonica fanno delle piccole conferenze episcopali dell'Amazzonia, che appartengono al generale, ma fanno il loro lavoro. E organizzare quella struttura, come Repam, come il Celam amazzonico... Apertura, apertura.

Si è parlato di una riforma rituale, di apertura ai riti, questo è di competenza della Congregazione per il Culto Divino, e può farlo seguendo i criteri e in quanto so che possono farlo molto bene, e fare le proposte necessarie che l'inculturazione richiede. Ma giocate sempre al gioco dello straripamento, sempre oltre. Non solo organizzazione rituale, organizzazione di altro tipo, qualsiasi cosa il Signore ispiri. Delle 23 chiese con un proprio rito che sono state menzionate nel documento, che erano almeno nel predocumento, credo che almeno 18, se non 19, sono chiese sui iuris e sono iniziate da bambini, e costruiscono tradizioni fino a dove il Signore ci porta, non avendo paura delle organizzazioni che custodiscono una vita speciale. Sempre con l'aiuto della Santa Madre Chiesa, Madre di tutti, che ci guida in questo cammino perché non ci separiamo. Non abbiate paura di lei.

E riguardo all'organizzazione della Curia romana anche un contributo. Mi sembra che vada fatto e parlerò con il cardinale Turkson su come farlo. Aprire una sezione amazzonica all'interno del Dicastero per la Promozione Umana Integrale. In modo tale che, dato che non avete un lavoro, vi darò di più.

Voglio, oltre a ringraziare voi che l'avete già fatto, ringraziare tutti coloro che hanno lavorato all'esterno, soprattutto in questa sala. Ebbene, alle segretarie che hanno aiutato. Alla segreteria nascosta, ai media, al team di diffusione, a chi ha preparato gli incontri e le informazioni. I grandi nascosti che rendono possibile il progresso di una cosa. La famosa regia, che ci ha aiutato tanto. Un grazie anche a loro.

Ringrazio la Presidenza del Segretario generale e ringrazio tutti i media - che pensavo fossero qui per ascoltare il voto, visto che il voto è pubblico - per quello che hanno fatto. Grazie per questo argomento, per questo favore che ci fate nel diffondere la parola sul Sinodo. Vi chiedo un favore: che nella diffusione del documento finale vi fermiate soprattutto nelle diagnosi, che è la parte pesante, che è la parte davvero dove il Sinodo si è espresso meglio: la diagnosi culturale, la diagnosi sociale, la diagnosi pastorale e la diagnosi ecologica. Perché la società deve occuparsene. Il pericolo può essere che si attardino - è un pericolo, non dico che lo facciano, ma la società lo chiede - a volte, per vedere cosa hanno deciso in questa disciplina; cosa hanno deciso in un'altra; questo partito ha vinto, ha perso? In piccole cose disciplinari che hanno la loro trascendenza, ma che non farebbero il bene che questo Sinodo deve fare. Lasciamo che la società si faccia carico della diagnosi che abbiamo fatto nelle quattro dimensioni. Chiederei ai media di farlo. C'è sempre un gruppo "d'élite" di cristiani che ama farsi coinvolgere, come se fosse universale, in questo tipo di diagnosi. Più piccolo, o in questo tipo di risoluzioni disciplinari più intraecclesiastiche, non dico interecclesiale, intra-ecclesiastico, e facendo vincere al mondo una tale sezione, vincere una tale sezione. No, abbiamo vinto tutti con le diagnosi che abbiamo fatto e per quanto riguarda le questioni pastorali e intraecclesiastiche. Ma non lasciate che si incastrino in questo. Pensando oggi a queste "élite" cattoliche, e a volte cristiane, ma soprattutto cattoliche, che vogliono andare "alla piccola cosa" e dimenticare la "grande cosa", mi sono ricordato di una frase di Péguy, sono andato a cercarla. Cerco di tradurlo bene, credo che possa aiutarci, quando descrive questi gruppi che vogliono la "piccola cosa" e si dimenticano della "cosa". "Perché non hanno il coraggio di stare con il mondo, pensano di essere con Dio. Non avendo il coraggio di impegnarsi nelle scelte di vita dell'uomo, pensano di lottare per Dio. Perché non amano nessuno, pensano di amare Dio. Sono stato molto illuminato a non cadere prigioniero di questi gruppi selettivi che dal Sinodo vorranno vedere cosa è stato deciso su questo punto intraecclesiastico o su quest'altro, e negheranno il corpo del Sinodo che sono le diagnosi che abbiamo fatto nelle quattro dimensioni.

Grazie di cuore, perdonate la mia autocompiacimento e pregate per me, per favore. Grazie [applausi].

Il documento viene pubblicato con il risultato delle votazioni, ovvero, per ogni numero, il risultato delle votazioni.


Martedì della XXXIV settimana delle ferie del Tempo Ordinario

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